Servicios publicos e Industriales

Hidrolavadoras Industriales en el sector de la limpieza y servicios publicos e Industriales

Introduccion:

El fenómeno típico de nuestra época del considerable desarrollo urbano e industrial, casi siempre enlazados, crea problemas muy graves también en el sector de los servicios. Un aspecto relevante se centra en el problema de la limpieza urbana empeorándose, como todo el mundo sabe, tanto por las dimensiones de los asentamientos, como por los factores de contaminación del hombre y de la industria que afectan a cualquier centro urbano. A esto se añaden comportamientos inciviles y promociones publicitarias de baja calidad que afean la imagen de las ciudades. Es muy importante resolver estos problemas en muchos sentidos: el higiénico, el civil, el de la conservación del patrimonio artístico, todos ellos como parte integradora de nuestras ciudades y de su aspecto original e histórico. Por el tamaño que abarcan tales cuestiones, la solución no se puede encontrar a través de métodos empíricos, sino que hay que buscarla empleando los más modernos sistemas que la técnica proporciona a las comunidades y a los administradores. Así que planear y aplicar correctamente una técnica desarrollada no significa solamente llegar a óptimos resultados, sino también proporcionar una solución económicamente válida por lo que se refiere a un verdadero ahorro de tiempo y mano de obra, en respuesta al aumento de los costos y frente a las condiciones económicas de las comunidades.

Apuntes sobre los problemas de limpieza en las comunidades urbanas:

Entre los responsables de los problemas que aquí se destacan se pueden sin duda incluír las dimensiones de los asentamientos urbanos de hoy día; basta considerar como aumentan las dificultades en lugares donde viven y trabajan millares o millones de individuos. A éstos hay que añadir algunos aspectos negativos del progreso que si por un lado ha proporcionado beneficios innumerables, por el otro, en determinadas circunstancias, crea dificultades de difícil solución. Un ejemplo de esta afirmación lo proporcionan las variadas y múltiples formas de contaminación. En los centros urbanos tales problemas se agravan considerablemente también por la proximidad de los asentamientos tanto urbanos como industriales. Como todo el mundo sabe, la enorme cantidad de elementos contaminantes y sucios introducidos en la atmósfera se origina en varias maneras; se pueden destacar las principales: los escapes de los motores de la enorme cantidad de vehículos en circulación, con la expulsión de aceites, grasas, sustancias sucias, las emisiones de las instalaciones de calefacción doméstica, que contribuyen a cubrir nuestras ciudades de una capa fina de productos de la combustión.

La mayoría de desechos está originada por combustiones de productos que contienen hidrocarburos (derivados del petróleo) y desprenden de este modo escorias y humos de alto grado de untuosidad favoreciendo la adherencia y la penetración de las sustancias sucias sobre superficies porosas y absorventes en distinto grado. Los residuos industriales y la emisión en el aire de humos procedentes de las más distintas actividades industriales son los principales causantes de la suciedad y contaminación atmosféricas. El conjunto de todos estos agentes, además de producir suciedad, provoca un fenómeno de mayor preocupación: un verdadero ataque a los monumentos y a los edificios urbanos. De hecho las sustancias contaminantes presentes en la atmósfera y sobre las superficies expuestas, combinándose en varios modos entre ellas, pero sobre todo con el agua de la lluvia y de la humedad atmosférica, originan los varios fenómenos de corrosión y consiguiente destrucción superficial de monumentos y obras de arte del patrimonio nacional, cuya conservación depende de la periódica eliminación de la capa agresiva que se deposita continuamente sobre ellos. Se comprende la necesidad de una limpieza que restituya al aspecto original las fachadas, monumentos y edificios gravemente destrozados por los agentes atmosféricos y contaminantes. Este entonces es uno de los sectores más importantes donde el uso de técnicas modernas puede resultar de gran ayuda a la hora de restituir y conservar el aspecto original de nuestras ciudades. Sin embargo, no hay que olvidar los problemas cotidianos relacionados a la limpieza de calles y carreteras, andenes subterráneos (a menudo estos lugares se encuentran en un estado de deterioro debido a comportamientos civiles), hospitales, paradas de autobuses, estadios, contenedores de basura, etc....

A menudo recaen bajo la responsabilidad de las comunidades también los mataderos públicos, mercados y almacenes de carnes, pescados, vegetales y fruta, que muchas veces además de una limpieza requieren también un tratamiento radical de saneamiento. Además numerosas son las ocasiones para desinfectar a edificios e instalaciones públicas. De todo esto se deduce que los problemas de limpieza, desinfección y saneamiento en las comunidades urbanas son múltiples y variados, aunque se hayan mencionado sólo los principales. A este punto, amparados por la amplísima catalogación de casos podemos afirmar sin temor de desmentida que las máquinas hidrolimpiadoras e hidroarenadoras resultan de grandísima ayuda a la hora de resolver todos estos problemas con eficiencia y considerable ahorro de tiempo y trabajo.

Empleo de hidrolavadoras industriales e hidroarenadoras para la limpieza y servicios urbanos:

Es oportuno, antes de pasar a describir las características técnicas, facilitar unas breves aclaraciones sobre los principios de funcionamiento de una hidrolavadora: esto con el fin de entender mejor sus posibilidades operativas. En forma muy esquemática se puede afirmar que una hidrolimpiadora está compuesta además de un aparato eléctrico y diferentes sistemas de control y seguridad, por un resistente motor eléctrico, una bomba de émbolos y en el modelo de agua caliente, por un quemador alimentado a gasoil. El agua de la red de distribución común o recuperada por la misma máquina (modelo de autoabastecimiento) desde cualquier origen, llega a un tanque de nivel constante que asegura un flujo regular. (En los modelos de agua caliente éste se instala alrededor del cambiador rápido de calor de modo que el agua se precalienta).

De aquí el agua pasa a una bomba de émbolos que la somete a fuerte presión (según el modelo, hasta 200 ATM). Llega a continuación a un serpentín puesto alrededor de una pequeña cámara de combustión en la que opera la llama del quemador; aquí alcanza la temperatura deseada (se puede obtener agua sobrecalentada o si se desea, vapor hasta los 120ºC; con un aumento de temperatura se llega a producir vapor saturado seco). Desde el serpentín, por medio de tubería especial, llega a una lanza de donde sale la forma de chorro (que puede variar en caudal y forma por medio de inyector) con presiones y temperaturas preestablecidas. Otro tubo de abastecimiento, cuando sea necesario, saca y mezcla detergentes, productos de saneamiento y desinfectantes con el agua en las cantidades deseadas. El mismo flujo de agua puede accionar el cabezal rotatorio y el de avance automático y, por medio de un dispositivo “Venturi” puesto sobre la lanza, crea la depresión necesaria al retorno, a través de una sonda, de la arena empleada en la hidroarenación. Una hidrolimpiadora opera en tres distintas formas: mecánica (chorro bajo presión), física (calor) y química (detergentes y productos de saneamiento).

Las ventajas de empleo de las máquinas en el sector son múltiples, desde el punto de vista operativo, técnico y económico. Se pueden resumir de esta forma: a) acción mecánica de un chorro de agua bajo presión fuerte (se evitan así operaciones de cepillado, raspadura y barrido); b) eficaz acción detergente y de solubilidad de agua de alta temperatura y bajo presión; c) empleo de propiedades detergentes que se pueden mezclar con el agua d) empleo de productos y fármacos específicos de saneamiento y desinfección que se pueden mezclar con el agua y que la misma máquina dosifica y utiliza a temperatura óptima; e) facilidad y rapidez de enjuague por medio de chorro de agua caliente o fría bajo presión; f) lavado y saneamiento por circulación, cuando instalaciones y tuberías lo requieran, predisponiendo apropiadas aberturas de enlace a las que se aplica la tubería de salida de las máquinas; g) esterilización por medio de vapor a temperaturas superiores a los 120ºC; h) utilización de arena junto con el agua, para una eficacísima acción abrasiva.

Hay que tener en cuenta que todas las operaciones descriptas hasta aquí se pueden realizar con la misma máquina.

Aplicaciòn de accesorios especiales:

Para la limpieza y saneamiento de depósitos, silos, cisternas, contenedores de cualquier clase; el cabezal rotativo, estudiado a tal fin, resuelve los problemas, también de incrustación, en tiempos muy cortos y sin ninguna intervención manual. Para el lavado de las tuberías, además de la máquina se puede emplear el apropiado cabezal de avance automático. Merece la pena subrayar que, con el uso del aparato en cuestión, se reduce al mínimo o incluso se elimina cualquier contacto del operador con sustancias detergentes y de saneamiento que pueden resultar peligrosas.

Hidroarenacion:

Para las operaciones de hidroarenación es suficiente emplear el dispositivo “Venturi” puesto sobre lanza especial. Esto, unido a una sonda, permite la afluencia de la arena en el chorro de agua bajo presión y su emisión. El chorro de agua y arena (entre otras cosas de intensidad variable) permite por medio de su acción abrasiva, a través de la eliminación de una ligera capa superficial, limpiar edificios y monumentos, desbarnizar y preparar el barnizado, etc.(esto también a través de fosfatación, un procedimiento realizable con las hidrolimpiadoras). Hay que destacar también que se elimina cualquier peligro de inhalación de polvos ya que la arenación se realiza con la presencia de agua.

Hidrolavadoras modelo trailer:

El modelo TRAILER se ha planeado para las operaciones que se realizan en lugares distintos alejados entre ellos. Esta especial hidrolimpiadora está instalada sobre una carretilla de remolque (homologada) pudiéndose desplazar sencilla y rápidamente a cualquier lugar. La TRAILER se suministra con motor eléctrico o, donde la conexión sea difícil o imposible, con motor de explosión de gasolina o diesel.

Conclusion:

Es evidente como máquinas de esta clase aseguran al usuario una amplia posibilidad de aplicaciones en este sector. Finalmente el ahorro de tiempo y mano de obra que el equipo proporciona lo señalan como una solución ideal económicamente muy válida.